
El presidente del Sevilla dijo que el nuevo contrato de televisión es "una pringá" para los equipos de nivel medio alto, que van a ser los principales perjudicados. No le falta razón en ello, ya que el sistema de reparto sólo deja a estos clubes las migajas de los grandes. De esa manera, será una utopía que ciertos conjuntos puedan aspirar a conseguir grandes cosas en el campeonato doméstico . Es lógico que el Sevilla y otras entidades, como el Athletic, pidan un sistema menos injusto para ellos, porque ven que con estos contratos se cercenan sus opciones. No es del todo lógico que sean cuatro equipos los que por sistema se repartan el pastel, y que reciban cantidades que superan el presupuesto de los otros equipos. Como siempre la Liga española debería mirarse en el espejo de la Premier League, que en lo que a organización se refiere es, sin duda, la mejor liga del mundo. En el sistema inglés, las cantidades que los equipos reciben de la televisión depende del lugar en que haya quedado clasificado en la temporada anterior. De esta manera, se logra una mayor competitividad en el campeonato, como demuestra por ejemplo la clasificación del Tottenham para la presente edición de la Champions
Lo menos entendible es el apoyo de algunos equipos a este sistema de reparto ideado por los dos grandes. Parece que Valencia y Atlético se conforman con ser los eternos secundarios de lujo, algo que no debe sentar muy bien a sus aficionados. Claro que con lo que recibirián casi se aseguran la Champions todas las temporadas. Pero también está claro que no tendrán capacidad para luchar por más. Pero lo más sorprendente es el apoyo de algunos de los equipos modestos. Y lo es, porque de esta manera cada vez serán equipos más endebles y proclives a ser apisonados por los grandes, como se demostró recientemente el partido del Real Madrid ante el Racing. Con su sí a al nuevo modelo de contrato televisivo hipotecan de por vida la posibilidad de mejora y el poder mirar algún día a otro objetivo que no sea la permanencia. Quizás, la respuesta de estos equipos venga condicionada por esos acuerdos en la sombra que muchos tienen con los grandes, por los que todas las temporadas consiguen la cesión de jugadores, entre otras cosas. Lo más lógico sería intentar que las diferencias entre equipos fuese cada vez menor. Pero para ello es necesario que todos los clubes se unan a la causa del Sevilla para luchar contra los gigantes del fútbol español, que ya suficientes privilegios tienen con respecto a los demás equipos.
Lo cierto, es que si este modelo de reparto televisivo triunfa sólo contribuirá a crear una de Liga bipolar, semejante al soso campeonato de Escocia. Algo que mataría la emoción y el espectáculo que actualmente rodea al balompié de nuestro país. Habrá que esperar que la televisión no acabe con el fútbol, aunque da la sensación de que poco a poco lo está consiguiendo.
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