sábado, 19 de julio de 2008

La muerte lenta del Tour

El Tour de Francia y el ciclismo se mueren lentamente. Su asesino no es otro que el dopping. Ciertamente es una verdadera pena que una carrera casi centenaria y de tanto prestigio como es la ronda francesa ocupe más portadas en la prensa internacional por la detención por dopaje de los corredores que por las gestas que éstos realizan en contrarrelojes o en las etapas de gran montaña.

Durante este Tour de 2008 ya ha habido tres casos de dopaje. Concretamente han sido expulsados de la carrera los españoles Beltrán y Moisés Dueñas y el italiano Riccó. Este último caso ha sido el más sonado por que el ciclista iba segundo en la general y había ganado dos etapas. Además su expulsión propició que su equipo, el Saunier Duval, decidiera abandonar la carrera. Hechos como este dañan la imagen y el prestigio de la prueba gala, en particular, pero también al ciclismo en general.

Y es que con el dopaje el ciclismo juega con fuego, ya que pierde interés y credibilidad entre los espectadores y entre los patrocinadores, lo que es aún más decisivo. Con el dopping el Tour se convierte en una gran mentira para el espectador, que no cree mucho lo que ve, y más aún cuando ha habido algún ganador de la carrera que tuvo que ser despojado de dicho título al dar positivo. En lo que se refiere al caso de los patrocinadores, estos han dejado de financiar a muchos equipos porque al final salen perjudicados en su imagen. La prueba está en la desaparición de equipos históricos como la Once o, más cercano en el tiempo, en el anuncio de Saunier Duval, que tras el escandalo de Ricco dejará el patrocinio del equipo ciclista. La escasez de patrocinadores es una amenaza más grave y decisiva, porque de ello depende la continuidad del ciclismo profesional y sus estructuras.

Por desgracia para el ciciclismo y para los que amamos el deporte, el dopaje se ha convertido en algo demasiado habitual en el Tour y ha logrado despojado del miticismo que se ha se ha ido labrando durante 95 años.

2 comentarios:

Joaquin dijo...

Yo supongo que en todos los deportes hay dopaje... Pero lo cierto y verdad es que en el Tour siempre da la sensación de ser una cosa mucho más descarada...

Un saludo

Paco Núñez dijo...

Es cierto lo que dice Joaquín. Sin ir más lejos, en la NBA se dopan y, cuando participan en competiciones FIBA, tienen que llegar a acuerdos en la sombra para rebajar la exigencia de los controles.

UN ABRAZO AL DUENDE.